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 | Sustantivos
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Los sustantivos masculinos no tienen sufijos específicos
para indicar su género. Las palabras femeninas terminan en t ( ).
En la trascripción, se puede escribir un punto antes de la t
para indicar que es el sufijo y no pertenece a la palabra raíz. La desinencia
femenina t, se escribe antes del signo determinativo:
- Existe un pequeño número de palabras masculinas que terminan en t, por ejemplo:

- No disponen de un género neutro, utilizan el femenino para crear adjetivos
sustantivados:
malo (Dw)=>
maldad (Dwt)

- Los nombres geográficos (ciudades, provincias egipcias, países extranjeros,
etc.) son
gramaticalmente de género femenino, tanto si terminan con el sufijo t, como si no:

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En este aspecto existen tres tipos de palabras:
singulares, plurales y duales. El dual se produce principalmente
en conceptos o palabras que implican "un par", como en los casos de
obeliscos, ojos, piernas, y el propio Egipto (alto y bajo):

El
dual femenino también se escribe con los signos:


- En el plural el signo o su
equivalente , puede omitirse en la
escritura (e incluso el determinativo de plural, sobretodo en adjetivos
femeninos). También es común que se omita la desinencia de femenino, sobretodo
cuando puede deducirse del contexto que se trata de una palabra femenina.
El plural se puede expresar de distintas formas:
- Mediante el determinativo de plural (caso más común). Tres líneas
verticales u horizontales, puestas siempre al final de la palabra y detrás del
determinativo si lo hubiere:
- Con la repetición de un ideograma:
- Repitiendo todos o parte, de los fonogramas que componen la palabra:
- Y por último, repitiendo el determinativo que acompaña y caracteriza a
la palabra:
Otras formas de expresar el dual:
- Duplicando el ideograma (en el dual masculino se suele omitir la w):
- Duplicando el determinativo:
- Combinando el sufijo de dual y el caso anterior:
Algunas palabras aparecen como si fuesen plurales, pero en realidad, no lo son.
Principalmente en el caso de palabras abstractas (belleza), o que impliquen
colectivos o multitudes (ganado, tripulación):

 | Funciones del sustantivo
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 | Aposición: cuando un
sustantivo es seguido de otro/s o una frase sustantivada, tienen una
íntima relación. Se da en enumeraciones (por ejemplo en ofrendas),
nombres geográficos y titulaturas reales.

- En muchos casos de aposición, la segunda palabra proporciona una
identificación más cercana de la primera, es decir, se
utilizan para especificar:
1- El material del que se hace
una cosa.
2- Números y medidas.
3- Lugares y regiones.
Consideramos que en la aposición de sustantivos,
puede darse una relación genitival directa o de pertenencia
(ver siguiente punto). Casi todos los autores diferencian
totalmente los conceptos de aposición y de genitivo directo.
Aquí llamamos aposición, a cualquier sucesión de sustantivos,
incluyendo la relación genitival directa.
 | Genitivo directo: el lenguaje egipcio posee una
característica análoga, al genitivo sajón del idioma inglés. Los
dos sustantivos implicados forman una unión con palabra gobernante
y una palabra gobernada. El pronombre posesivo de no
aparece y los dos sustantivos se escriben simplemente uno al lado
del otro. Observe que los sustantivos implicados conservan su
individualidad: no hay adaptación en género o número. |
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- La conexión con un genitivo directo se utiliza principalmente con los
sustantivos que tienen un lazo semántico fuerte. Un número
considerable de estas combinaciones de palabras, tienen lazos semánticos tan
fuertes que están, de hecho, consideradas como palabras compuestas. Es
importante recordar que en estos casos, el determinativo que pertenece al
sustantivo gobernante, está escrito detrás del segundo
(sustantivo gobernado).

- Cuando un adjetivo acompañe a dos sustantivos que estén conectados
con una relación genitival directa, el adjetivo pertenece al primer sustantivo
(palabra gobernante). En ese caso, el adjetivo sigue siempre a dicho
sustantivo en género y número:

 | Genitivo indirecto y la preposición de |
En este posesivo de ( n)
= perteneciente a, se escribe explícitamente para expresar la posesión
entre el sustantivo gobernante y el gobernado. El genitivo indirecto n
es invariable (según P. Grandet y B. Mathieu) y no se debe confundir con la palabra de relación n(y)
que designa distintos sentidos (origen de algo o alguien, material de que está
hecho algo, parte constituyente, o bien: destino a, atribuido a, propio de,
etc.), y además, se adapta en género y número al sustantivo gobernante (entre
paréntesis lo que se suele omitir):

En cualquier caso podemos traducir mediante la preposición
de. Se muestran a continuación, unos ejemplos:

Notas sobre transliteración:
- El punto separador de la transliteración de género y número, suele omitirse
actualmente. Incluirlo o no, es indistinto.
- Cuando en los jeroglíficos se omite un signo, en la transliteración
suele figurar entre paréntesis, pero muchos autores no lo hacen así, por
tanto, el estudiante puede tomar la opción que considere más
oportuna en este aspecto.
Ejercicios propuestos:
-
Transliterar los
sustantivos:

Solución:
Hnwty agricultor
rSwt
regocijo, alegría
dpt barca
aXnwty
cámara de audiencias
xt cosa
(s)
Dam electro
(mezcla de oro y plata)
rmT gente
(en esta palabra se omite la m
en los jeroglíficos)
sn
hermano
sDt
fuego, llama
iaH
luna
grH
noche
Apd
pájaro, ave
nhtsicómoro
-
Traducir los sustantivos:

Solución:
Vino, viento,
vestimenta y trabajo.
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